El paciente abstémico y el descuido del Mate

No hay receta para el mate.

O sí, o la hay.
Igualmente a la modificación del preparado y sus otros condimentos a una forma relativamente correcta de hacerlo no le sigue necesariamente una buena provechosa sexualidad en todos sus aspectos. Ni necesariamente, ni de ninguna manera.
Si esto fuese de ese modo, yo sería millonaria, me avocaría a esta tarea de explotación de mi genialidad y no estaría aquí escribiendo este blog de medio pelo para todo mi público mediocre. (Aunque Alexandra hace algo por estilo y debe ganar fortunas, o más que yo, que no saco un peso de todo esto)

En fin. Digo esto en relación al tema central de esta semana: La Abstinencia Sexual.
Entiéndase por esta: la falta absoluta de sexo. (simple y sencillo) No al sexo, no al fete fete, a la cucharita calida, ni un beso, ni un mimo, ni un tibio soplido en la nuca, ni la gratuita justicia por mano propia. Nada de nada. Escases, sequía, el vacío, adiós a las endorfinas del amor.

¿Quién de todos ustedes no ha pasado por esto?
Peor aún:
¿Quién de todos ustedes no esta pasando por esto?

Me resulta sencillo y dificultoso detectar la abstinencia en mis pacientes. Ambigüedades si las hay. Es que este paciente puede confundirse claramente con algunos similares como:
el/la mal cogido/a
y/o
el/la que coge mal

Mis eternos enemigos aprovecharán la oportunidad para hacer una crítica esperable:
"En que sino se divide el universos sino es entre los que no cogen, los que cogen (y dentro de estos) los que son mal cogidos, los que cogen mal y los que gozan de una buena sexualidad (en términos absolutamente generales). Dra su teoría es incosistente si un mismo síntoma puede diagnosticarse para la mayoría de la población sin distinción de esta"

A todos estos vulgares atacantes, probablemente promiscuos, les respondo con el estilo que me caracteriza.

El paciente abstémico se debe estudiar en comparación con su desempeño habitual a la hora del consumo de mate(vease que el paciente abstémico no es lo mismo que el paciente virgen, en el que me detendré en otra ocasión, no en esta). En el mismo (el paciente) se presentan variantes en la infusión que en época de actividad sexual no se presentaban. Generalmente estos individuos modifican su relación con el mate de forma notoria o apenas perceptible (dependiendo de si es notorio el cese de la actividad sexual y de que taan activa era la actividad sexual anteriormente a la abstinencia- cantidad y calidad, señoritos, nuevamente, debemos tener en cuenta).

Para citar algunos ejemplos, y que usted joven aprendiz puede distinguir a los individuos abstémicos con quién comparte el mundo (y distinguirse, porque no?), podríamos mencionar:

  • cambio en la regularidad de ingesta de mate.
  • descuido en la preparación del mismo.
  • olvido de cebado en la ronda del mate.
  • volcado del agua.
  • volcado de la yerba.
  • tapadez de la bombilla.
  • mala elección de la yerba.
  • mala elección del porongo.
  • etc.
Nuevamente el análisis debe hacerse de forma comparativa al desempeño promedio del analizado. Aquel individuo que presenta estás características de forma habitual no necesariamente este pasando por un período de abstinencia. Es probable que los síntomas, en ese caso, se presenten por un mal coger y estos es algo a lo que nos referiremos en muchas oportunidades de aquí en adelante.

Tu, joven y por que no adulto y quizás anciano, abstémico:
El universo es injusto: sino hay sexo, no hay mate, y viceversa...
Así es la vida: unos cogen y otros miran.

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1 comentarios:

Julián dijo...

Es una teoría interesante.

Voy a prestar más atención a la hora de cebar el mate.

Espero que te especifiques en un próximo posteo y destaques que significa cada cosa.

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